El proyecto de Normalización del Planeamiento en Castilla y León se convierte en una herramienta de transparencia urbanística para todos los ciudadanos
Castilla y León es la Comunidad Autónoma española de mayor extensión, con más de 9 millones de hectáreas lo que supone un total de 94.000 kilómetros cuadrados. Está compuesta por nueve provincias con 650 núcleos urbanos, repartidos en 2248 municipios distribuidos a lo largo de su geografía. Sin embargo, tan sólo cuenta con algo más de dos millones y medio de habitantes. Existe una gran complejidad para gestionar la planificación urbanística de pequeños municipios, hay recursos escasos y el nivel de esfuerzo requerido es muy elevado. La Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León tiene que ser eficiente en la gestión urbanística de todos y cada uno de los municipios que conforman la Comunidad. De esta Consejería forma parte la Dirección General de Urbanismo y Política de Suelo, encargada de la elaboración de normativas y la supervisión general de su cumplimiento, de la que depende el Centro de Información Territorial (CIT), responsable de la producción de instrumentos de planeamiento urbanístico. En este contexto, contrastando la relación superficie/habitantes-recursos de Castilla y León se hace patente el empeño y el trabajo de estos organismos públicos en organizar eficazmente la gestión urbanística de la Comunidad.